Historia General del Pueblo Dominicano Tomo V

248 /XFKDV SROtWLFDV GXUDQWH OD SULPHUD PLWDG GH OD GLFWDGXUD 8QLGRV SHUR HVSHFLDOPHQWH IXHURQ GH VX LQWHUpV ORV FDPELRV HQ ODV DFWL - tudes tomadas de los Gobiernos de Haití, Cuba, Venezuela y Alemania. Posteriormente, durante la Segunda Guerra Mundial, entró como parte de su estrategia establecer relaciones con la Unión Soviética. Con la ayuda de los Estados Unidos Trujillo logró salir airoso, después de la matanza de 1937, no sin tener que pagar el costo político de aquel aconteci- PLHQWR UHVXPLGR HQ OD FUtWLFD GH ORV SDtVHV ODWLQRDPHULFDQRV HO HQIULDPLHQWR GH ODV UHODFLRQHV FRQ ORV (VWDGRV 8QLGRV \ VX UHWLUR IRUPDO GH OD SUHVLGHQFLD hasta 1942. 211 Para su suerte, el inicio de la Segunda Guerra Mundial aminoró el descrédito en que se encontraba. Por otro lado, Cuba mantuvo una actitud de complacencia con la dicta- GXUD PLHQWUDV IXH JREHUQDGD SRU )XOJHQFLR %DWLVWD 6LQ HPEDUJR D SDUWLU GHO regreso de Grau SanMartín a la presidencia en 1944, se volvió a una política de WROHUDQFLD SDUD TXH ORV H[LOLDGRV HMHFXWDUDQ QXHYRV SODQHV FRQWUD HO GLFWDGRU En cuanto a las relaciones con la Alemania hitleriana, ya se venían pro- duciendo desde 1935 cuando Trujillo designó a Ernesto Bonetti Burgos mi- nistro dominicano en Berlín. El diplomático, al presentar sus credenciales, puso de relieve los vínculos de simpatía y compenetración ideológica que tenía el mandatario dominicano con la nación alemana. 212 (Q IHEUHUR GH 7UXMLOOR GHVLJQy D 9LULDWR $ )LDOOR FRPR PLHPEUR GHO 6HQDGR &LHQWtÀFR GH OD Academia Médica Germano-Iberoamericana de Berlín. 1LFROiV 6LOID TXLHQ YLYLy HQ HO H[LOLR SODQWHD OD WHVLV GH TXH 7UXMLOOR VH molestó con los Estados Unidos cuando se impidió su reelección en 1938 y motivó que entrara en contacto con agentes nazis para abastecer a los sub- marinos alemanes de combustible y pertrechos de boca, al tiempo que per- PLWtD OD H[LVWHQFLD GH XQ VLVWHPD GH UDGLRWHOHIRQtD EDMR FRQWURO GH DJHQWHV alemanes. 213 Sin embargo, Robert D. Crassweller niega tal posibilidad aunque reconoce el rumor, las actividades del Instituto Domínico-Alemán, la perma- nencia en el país de seguidores de Hitler y de soldados alemanes en las costas dominicanas. 214 Después de iniciada la Segunda GuerraMundial, Trujillo se manejaba con una política de aparente rechazo a Alemania y apoyo a los Estados Unidos, lo que llevó a la declaración de guerra contra Japón, Alemania e Italia en 1941, mientras que secretamente mantenía contactos con esos países. «Pese a todos HVWRV DODUGHV ²GLFH -RVp $OPRLQD TXH IXH VX VHFUHWDULR SHUVRQDO² VXV VHQ - timientos siguieron siendo nazistas y su admiración hacia Hitler constante, hasta el último momento». 215

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