Historia General del Pueblo Dominicano Tomo V

296 (O FRQJORPHUDGR EXURFUiWLFR \ PLOLWDU garantía para su propia prolongación. La historia demostraría que, aun sin Trujillo, la inercia de sus movimientos y los poderosos intereses creados en su órbita garantizarían su supervivencia y reciclaje permanente, adaptándose a los nuevos sistemas democráticos de gobierno. &RQ SOHQD FRQFLHQFLD GH OD ODERU UDGLFDOPHQWH WUDQVIRUPDGRUD HMHUFLGD sobre el Estado dominicano, diez años antes de su muerte, Trujillo vaticinó el proceso que acabamos de describir, de la siguiente manera: (VWi ELHQ TXH HO HVIXHU]R VH UHSDUWD \ TXH HO 3DUWLGR \ HO SXHEOR VH FRQYHQ]DQ GH TXH ODV SUR\HFFLRQHV GH PL LQÁXHQFLD SROtWLFD KDQ cobrado ya alcance permanente. La obra está arraigada en la estruc- tura misma del Estado, hasta el punto de que, sin ella, volveríamos al caos y al desequilibrio . 1RVRWURV KHPRV WUDEDMDGR FRQ H[SUHVLyQ GH HWHUQLGDG >«@ 1R SRGHPRV GHWHQHUQRV HQ OD PDUFKD SRUTXH HO impulso mismo de la actual dinámica gubernamental nos empujaría D OD DFFLyQ \ DO PRYLPLHQWR >«@ 66 (VWDV SDODEUDV GH 7UXMLOOR HQ FLHUWR VHQWLGR SURIpWLFDV QR MXVWLÀFDQ OD pervivencia de rasgos trujillistas en el Estado democrático dominicano actual, sino que son un llamado precisamente a lo contrario: a acabar con las condi- ciones políticas, económicas y sociales que mantienen vivo un modelo estatal \ FLHUWRV XVRV \ FRVWXPEUHV HQWUH ORV IXQFLRQDULRV FLYLOHV \ PLOLWDUHV TXH VRQ en rigor, la negación de la democracia, del imperio de la ley y de la justicia, y constituyen un peligro semi-oculto, pero siempre presente, contra la misma democracia alcanzada por la nación a tan alto costo.

RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3