Historia General del Pueblo Dominicano Tomo V

316 La matanza de haitianos de 1937 PLQLVWUR GH 5HODFLRQHV ([WHULRUHV GH +DLWt HQ ODV FXDOHV DFXVDED DO (MpUFLWR GH la ejecución de la matanza: El Ejército considera que a usted se le ha insultado y que con las de- claraciones de Léger se ha ultrajado el honor del Ejército dominicano y que este debe hacerles sentir enseguida a los haitianos que esto no se puede hacer impunemente. [...] Dicen que basta de diplomacia. Lo que quieren es acción [...] ellos QR KDQ UHQXQFLDGR \D \ DVXPLGR UHVSRQVDELOLGDGHV HQ ODV IURQWHUDV por su propia cuenta por respeto a usted. Yo pongo a su disposición mi cargo de Comisionado del Poder Ejecutivo para no comprometer al Gobierno en la actitud que yo pueda asumir. 30 A los pocos días de esta comunicación, y probablemente como medida SUHYHQWLYD 7UXMLOOR REOLJy D UHQXQFLDU D WRGRV ORV RÀFLDOHV GHVWDFDGRV HQ ODV FRPXQLGDGHV IURQWHUL]DV LQFOXLGR HO WHQLHQWH FRURQHO &DVWLOOR ©FRQ HO SUR - pósito de asumir por nuestra propia cuenta, las responsabilidades que pro- cedan». 31 El Ejército, a cuyos miembros se había instruido en el sentido de mantener absoluta discreción, quedó en una situación embarazosa ya que por sus «malas actuaciones» en la venta de ganado, de terrenos y en la ejecución del «servicio» se pudo comprobar que muchos de sus integrantes «cometie- ron indiscreciones y actuaciones de manera censurable, por no decir vil». Al GHFLU GH 0DQXHO ( &DVWLOOR FRPDQGDQWH GH OD =RQD 1RUWH DO VHU DGYHUWLGR por Trujillo de las «cosas indignas» que estaban cometiendo los guardias FRQ HO JHQRFLGLR OODPy D ORV RÀFLDOHV \ DOLVWDGRV GH OD  \  FRPSDxtDV GH Dajabón y Monte Cristi, que eran el epicentro de la matanza, y les recriminó por el «crimen de traición» que cometían al divulgar los secretos, los cuales «ni siquiera podían hablarse entre compañeros». 32 (O URER GH JDQDGR HQ HVRV WHUULWRULRV IXH OD FRDUWDGD SULQFLSDO HPSOHDGD SDUD MXVWLÀFDU HO JHQRFLGLR 6LQ HPEDUJR OD PLVPD VH GHVYDQHFLy FXDQGR VH comprobó que los saqueos continuaban después y que en ellos participaban tanto haitianos como dominicanos. La sustracción se hallaba asociada a la mo- dalidad de la crianza libre practicada por los hacendados de la región, cuyas ÀQFDV FDUHFtDQ GH FHUFDGR \ WHQtDQ FRPR OtPLWH OD SURSLD IURQWHUD OR FXDO IDFL - litaba a los animales cruzarla en busca de yerbas. Las evidencias documenta- OHV DO UHVSHFWR VRQ DEXQGDQWHV 8Q DxR GHVSXpV GHO LQIDXVWR KHFKR HO MHIH GHO (VWDGR 0D\RU GHO (MpUFLWR DÀUPDED TXH ODV GHSUHGDFLRQHV HUDQ FRPHWLGDV SRU los propios moradores dominicanos y no por los haitianos. 33 Posteriormente, el mismo Trujillo llamó a su despacho a dos importantes ganaderos de la

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