Historia General del Pueblo Dominicano Tomo V
Historia general del pueblo dominicano 325 GRV*RELHUQRV VHUtDQHOPpWRGRPiV HÀFD]\ UiSLGRSDUD OD OLTXLGDFLyQ GHÀQLWLYD D TXH DVSLUDPRV \D TXH ORV SURFHGLPLHQWRV DFRQVHMDGRV SRU ORV 7UDWDGRV WHQLHQGR HQ FXHQWD OD GLIHUHQFLD GH SXQWRV GH YLVWD que lamentablemente tendremos que adoptar ante la Comisión per- PDQHQWH HQ IXQFLRQHV GH FRQFLOLDFLyQ HVWDEOHFLGD HQ :DVKLQJWRQ podría retardar más de lo deseable la anhelada liquidación. 56 Trujillo había calibrado la debilidad del gobierno de Vincent, al que inten- taba desestabilizar con acciones y denuncias de golpe de Estado promovidas SRU HO FyQVXO HQ &DER +DLWLDQR $QVHOPR 3DXOLQR HQ FRPELQDFLyQ FRQ RÀFLD - OHV KDLWLDQRV FRPR HO JHQHUDO 'HPyVWHQHV &DOL[WH \ HO HPEDMDGRU (OLH /HVFRW a quienes había logrado sonsacar mediante el soborno. Paulino se dedicó a espolear a la oposición haitiana para que se rebelara contra Vincent, quien al enterarse solicitó el retiro de aquel, a lo que accedió Trujillo el 6 de noviembre. A partir de este momento, la política de la dictadura se orientó a rechazar la LQWHUYHQFLyQ LQWHUQDFLRQDO HQ HO FRQÁLFWR (VWR LPSOLFy OD PRYLOL]DFLyQ GH OD amplia cohorte de intelectuales y diplomáticos. Por la presión de la opinión pública haitiana, Vincent se vio compelido D DGRSWDU XQD SRVLFLyQ PiV FUtWLFD IUHQWH D 7UXMLOOR (O GH diciembre declaró que solo mediante el escarmiento de los culpables del genocidio y la indem- QL]DFLyQ D ODV IDPLOLDV GH ODV YtFWLPDV VH SRGUtD DOFDQ]DU HO VRVLHJR en la República de Haití. Además denunció que al Ministerio haitiano se le impidió observar las investigaciones civiles y militares a pesar de las múlti- ples solicitudes, por lo que era improbable esperar resultados serios de las mismas. Sostuvo que la estabilidad política haitiana estaba amenazada por la presencia de los miles de braceros repatriados desde Cuba a partir de 1934, que se unían a más de 10,000 que deportó el servicio de transporte haitiano durante el mes de noviembre, a raíz de la matanza, los cuales se hallaban desamparados. 57 Ante la obcecación de Trujillo de negar el degüello de haitianos y el IUDFDVR GH OD PHGLDFLyQ GH ORV (VWDGRV 8QLGRV 0p[LFR \ &XED HO GH GL - ciembre Vincent apeló al Tratado de Gondra de 1923 y a la Convención de Conciliación Interamericana de 1929. Mientras tanto Trujillo, probablemente DSUHPLDGR SRU HO VHFUHWDULR GH (VWDGR &RUGHOO +XOO TXLHQ OR KDEtD GHÀQLGR como «un hombre de gran calibre», 58 aceptó la mediación y designó a los doc- tores Manuel de Jesús Troncoso de la Concha en Washington, Moisés García Mella en La Habana \ 0D[ +HQUtTXH] 8UHxD HQ 0p[LFR 7RGDYtD HO GH HVH PHV XQD QRWD GH OD &DQFLOOHUtD H[SUHVDED TXH +DLWt ©UHKXVy LQGLFDU OD QDWXUDOH]D H[DFWD GHO FRQÁLFWR \ SRU OR WDQWR 6DQWR 'RPLQJR QR SRGtD DFHSWDU
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