Historia General del Pueblo Dominicano Tomo V

340 /D FR\XQWXUD HFRQyPLFD WUDV OD 6HJXQGD *XHUUD 0XQGLDO sin sistemas monetarios propios eran Nicaragua, Cuba, Paraguay, Honduras, Haití y la República Dominicana. Panamá había adoptado el dólar. Nicaragua estableció su banco central en 1941 y en ese mismo año Cuba solicitó y ob- tuvo una misión técnica de la Reserva Federal Norteamericana con miras a establecer su banco central. Técnicos de esa misma institución ayudaron a crear en 1944 el Banco Central de Paraguay. Consecuentemente, al terminar la Segunda Guerra Mundial tan solo Cuba, Honduras, Haití y la República Dominicana no contaban con bancos centrales. El de Honduras surgiría en 1945 y el de Cuba en 1949. Los de Guatemala y Bolivia se reorganizarían en 1945 y el de Costa Rica en 1950. Dos técnicos de la Reserva Federal de Nueva <RUN +HQU\ :DOOLFK \ 5REHUW 7ULIÀQ D\XGDURQ D OD UHRUJDQL]DFLyQ GH ORV bancos centrales de Paraguay, Guatemala, Cuba, Ecuador y la República Dominicana entre 1944 y 1952. Haití tan solo tendría un banco central a partir de 1979. Cuando las Antillas angloparlantes obtuvieron su independencia, crearon primero cajas de conversión y luego bancos centrales: Jamaica (1961), Guayana (1962), Trinidad y Tobago (1963) y Barbados (1973). 5 Las primeras gestiones para el Banco Central en la República Dominicana VH LQLFLDURQ HQ FRQ OD D\XGD GH ORV GRV H[SHUWRV GH OD 5HVHUYD )HGHUDO antes citados. El plan era crear el Banco Central, el cual recogería los dólares en circulación, entregando pesos a cambio y con esos dólares en las bóvedas GHO %DQFR &HQWUDO VH SDJDUtD OD GHXGD H[WHUQD GRPLQLFDQD GH XQ VROR JROSH Pero la institución no se estructuró hasta 1947, año en que la bonanza de la SRVJXHUUD FRQWLQXDED /DV H[SRUWDFLRQHV KDEtDQ FUHFLGR XQ H[WUDRUGLQDULR VREUH ODV GH &XDGUR 1R \ ODV LPSRUWDFLRQHV XQ HV GHFLU que se duplicaron en doce meses (Cuadro No. 4). Los términos de inter- cambio mejoraron de 120 a 133, cuando en 1938 apenas habían estado en 48 (Cuadro No. 6). En Haití, mientras tanto, bajo el gobierno de Dumarsais Estimé se había FRQIRUPDGR XQ &RPLWp GH /LEHUDFLyQ )LQDQFLHUD FX\R REMHWLYR HUD ORJUDU HO SDJR GH XQD VROD YH] GH OD GHXGD H[WHUQD KDLWLDQD OD FXDO DVFHQGtD D 86 millones. La dominicana sumaba US$9.3 millones. Al igual que en Santo Domingo, la posguerra había provocado en Haití una bonanza. Los ingresos ÀVFDOHV VH KDEtDQ GXSOLFDGR HQWUH ORV HMHUFLFLRV \ \ WDP - ELpQ H[LVWtD PXFKD OLTXLGH] (QWHUDGR 7UXMLOOR GH OD LQWHQFLyQ GHO *RELHUQR KDLWLDQR GH DERQDU VX GHXGD H[WHUQD QR KL]R FDVR GH OD VXJHUHQFLD GH +HQU\ :DOOLFK \ 5REHUW 7ULIÀQ \ SDJy HQ MXOLR GH FRLQFLGLHQGR HVH PLVPR GtD FRQ HO SDJR KDLWLDQR OD GHXGD H[WHUQD GRPLQLFDQD HQ VX WRWDOLGDG DQWHV GH crearse el Banco Central. La medida careció de toda lógica económica. Con ese paso cesaba el papel de los representantes de los tenedores de bonos dentro

RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3