Historia General del Pueblo Dominicano Tomo V

Historia general del pueblo dominicano 387 Estas situaciones alimentaron un descontento silente entre las élites tra- dicionales durante toda la década de 1930. El sistema de succión de rentas en PHGLR GH XQD SURIXQGD \ VRVWHQLGD GHSUHVLyQ GHELOLWy D ODV pOLWHV PLHQWUDV 7UXMLOOR FRQVWUXtD VX HPSRULR \ IRUWDOHFtD VX SRGHU SROtWLFR B ANCOS ESTATALES Y ÉLITES TRADICIONALES La creación del Banco de Reservas en 1941 dio una nueva dimensión a la relación de Trujillo con las élites provinciales y nacionales. Antes, las relacio- nes estaban normadas por visitas y comunicaciones a través de las Cámaras de Comercio provinciales. Con la creación del Banco de Reservas se estableció otra instancia de representación de esas élites: una «Junta Consultiva que re- presente los principales intereses agrícolas, mineros, industriales y mercanti- OHV GHO SDtV >«@ 'LFKD -XQWD WHQGUi OD IDFXOWDG GH UHFRPHQGDU DO &RQVHMR GH Directores del Banco las normas, métodos y medidas que a su juicio conduz- can a la prosperidad del Banco y al bien general del pueblo, del gobierno y de los intereses agrícolas, mineros, industriales y mercantiles de la República Dominicana». 17 7DO IXQFLyQ HQ OD OHWUD \ ORV KHFKRV QR HUD GH UHOHYDQFLD FDSLWDO SHUR FRQVWLWXtD XQ IRUR IRUPDO GH UHODFLRQHV HQWUH ORV GLYHUVRV VHJPHQWRV SURYLQFLD - les de la élite y entre ella misma y el gobierno. Incluso el número de personas LQYROXFUDGDV GXUDQWH OD SULPHUD GpFDGD GH VX H[LVWHQFLD HUD GH LPSRUWDQ - cia para el tamaño o naturaleza de las instituciones nacionales de la época. La élite representada en esta instancia también constituía una de las co- QH[LRQHV IXHUWHV HQWUH 7UXMLOOR OD SROtWLFD \ ORV QHJRFLRV D QLYHO SURYLQFLDO $QWH WRGR VLQ HPEDUJR VH WUDWDED GH XQ PHFDQLVPR IRUPDO SDUD PDQWHQHUOD alineada con la política del dictador. Era una instancia en la que estos empresarios podían ser captados, VRERUQDGRV \ KDVWD DVRFLDGRV SRU 7UXMLOOR SDUD UHDOL]DU IXQFLRQHV S~EOLFDV GH LQWHQVR FDUiFWHU SROtWLFR $Vt RFXUULy FRQ SHUVRQDV TXH IXHURQ JREHUQD - GRUHV FLYLOHV GH VXV SURYLQFLDV FRPR (PLOLR (VStQROD 0DULR 3HOOHWLHU )pOL[ Juan Báez, Alejandro Paniagua, Lorenzo Álvarez, Ismael Contreras, Francisco Conde y Francisco Matos. En otros, se trataba de empresarios que ya eran so- FLRV GH 7UXMLOOR HQ QHJRFLRV HVSHFtÀFRV WDOHV FRPR -RVp 0DUtD %RQHWWL $QVHOPR Copello, Jacinto Dumit, Hallet Hansard y Ernesto Freites). Finalmente, en otras RFDVLRQHV SHUPLWLy OD QHJRFLDFLyQ GH LQLFLDWLYDV LPSRUWDQWHV HQ OD IRUPD GH

RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3