Historia General del Pueblo Dominicano Tomo V
Historia general del pueblo dominicano 505 operación en la que se vieron complicados diplomáticos, militares y agentes H[WUDQMHURV DOJXQRV GH HOORV FRQ FRQH[LRQHV HQ HO PXQGR GH OD VHJXULGDG \ HO espionaje del Gobierno estadounidense. Un manto de silencio cubrió el caso. Acaeció una cadena de asesinatos de personas vinculadas de una u otra manera al evento. Uno de los primeros IXH HO SLORWR HVWDGRXQLGHQVH *HUDOG 0XUSK\ D TXLHQ VH VLQGLFD FRPR TXLHQ WUDQVSRUWy DO YDVFR D OD 5HS~EOLFD 'RPLQLFDQD 3RFR GHVSXpV IXH DVHVLQDGR Octavio de la Maza, por negarse a aceptar la autoría del crimen de Murphy. En el caso de De la Maza coincidió con un ajuste de cuentas: pocos años antes KDEtD GDGR PXHUWH HQ /RQGUHV HQ OHJtWLPD GHIHQVD D /XLV %HUQDUGLQR KHU - PDQR GH )pOL[ : %HUQDUGLQR SULQFLSDO FRPLVLRQDGR SDUD HMHFXWDU FUtPHQHV HQ HO H[WUDQMHUR TXLHQ GH VHJXUR PRQLWRUHy HO VHFXHVWUR GH *DOtQGH] A pesar de los reclamos del congresista de Oregon Charles O. Porter, ORV VHUYLFLRV VHFUHWRV HVWDGRXQLGHQVHV QR UHVROYLHURQ HO KHFKR ([LVWHQ LQGL - FLRV GH TXH ORV SDSHOHV GH *DOtQGH] \ RWURV GRFXPHQWRV UHODFLRQDGRV IXHURQ VDFDGRV GH FLUFXODFLyQ SRU ORV LQYHVWLJDGRUHV DVLJQDGRV /D IRUPD HQ TXH quedó archivada la desaparición del personaje y las muertes de otras perso- QDV LQGLFDQ TXH HQ ODV DOWDV LQVWDQFLDV GH :DVKLQJWRQ VH HYLWy FRQIURQWDU D la dictadura aliada. Más aún, se ha aducido, hasta ahora básicamente a nivel de conjetura, que poderosos sectores estadounidenses pudieron colaborar de DOJXQD PDQHUD HQ OD HOLPLQDFLyQ GHO YDVFR D FDXVD GH OD LQFRQIRUPLGDG TXH había mostrado ante la cooperación con Franco. 63 No obstante el indudable empeño en las instancias decisorias de Washington para silenciar lo acontecido, otros sectores dieron la voz de alar- ma. Numerosas personalidades y organizaciones desplegaron activas cam- pañas contra Ciudad Trujillo. El caso tomó tal realce que obligó a contratar a personas supuestamente solventes para que promovieran una «investigación imparcial». 64 Hasta un hijo del presidente Franklin D. Roosevelt aceptó la re- presentación de Trujillo a cambio de una jugosa suma. La muerte de Galíndez le costó millones al régimen dominicano. Al margen de los vericuetos desconocidos o dudosos, la decisión de ase- sinar a Galíndez constituyó un grave error por parte de Trujillo, quien recaía HQ DFWXDFLRQHV GH HVWH WLSR FXDQGR HUD HPEDUJDGR GH DFFHVRV GH IXURU (O suceso generó una publicidad negativa sin precedentes, por lo que tuvo un elevado costo político. En sentido contrario a una eventual colaboración de alguna instancia estadounidense en el evento, se ha considerado que el mismo disparó alar- mas en Washington acerca de la naturaleza contraproducente del régimen dominicano. Hasta ahora tampoco han aparecido documentos que sostengan
RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3