Historia General del Pueblo Dominicano Tomo V

Historia general del pueblo dominicano 529 PHVHV VLJXLHQWHV VH SURGXFtD FRQVWHUQDFLyQ FDGD YH] TXH DUGtD XQ HGLÀFLR público, hecho inédito que marcaba un cambio de situación. Como era algo LQVyOLWR IXHURQ GHVFXELHUWRV SHUR QLQJXQR GH HOORV IXH DVHVLQDGR HQ DWHQFLyQ a sus orígenes sociales. 102 (Q 6DQWR 'RPLQJR FRQÁX\HURQ YDULRV Q~FOHRV D WUDYpV GH 5DIDHO )D[DV &DQWR /XLV *yPH] 3pUH] \ 5DIDHO 9DOHUD %HQtWH] YHWHUDQRV GH OD -' X RWURV reducidos círculos conspirativos de los años previos. En idéntico sentido que los cibaeños, se proponían derrocar a Trujillo por medio de una insurrección \ HVWDEOHFHU XQ UpJLPHQ UHYROXFLRQDULR (VWH HTXLSR VH SODQWHy H[WHQGHU FRQ UDSLGH] VX UDGLR GH LQÁXHQFLD 3RU GLYHUVRV PHGLRV ORV FDSLWDOHxRV VH FRQHF - taron con grupos que iban surgiendo en la mayor parte de localidades de la banda sur, en especial Barahona, San Juan de la Maguana, Baní, San Pedro de Macorís y La Romana. 103 En la segunda mitad del año se produjo una convergencia entre los colec- tivos del Norte y el Sur, en la que el primero quedó reconocido como hegemó- nico. A medida que pasaba el tiempo, la organización aumentaba a un ritmo trepidante; en pocos meses logró agrupar cerca de diez mil integrantes en casi todas las localidades urbanas del país. Era casi milagroso que el espionaje QR KXELHUD UHFLELGR LQIRUPDFLyQ XQD GH WDQWDV VHxDOHV GHO GHWHULRUR SROtWLFR 3HUR KDEtD TXH DSXUDU HO SDVR HVWUXFWXUDU XQD HQWLGDG IRUPDO HOHJLU XQD GL - rectiva, aprobar un programa y concretar los planes insurreccionales con los DUPDPHQWRV TXH VH HVSHUDEDQ GH ORV H[LOLDGRV D ORV TXH VH KDEtD FRQWDFWDGR )LQDOPHQWH HO GH HQHUR GH VH FRQJUHJDURQ HQ OD ÀQFD GH &DUORV A. Bogaert, cerca de Mao, unos veinte delegados de todo el país. Minerva Mirabal llevó la voz cantante. Se bautizó a la agrupación en honor a los héroes de junio, se aprobó el programa del Movimiento de Liberación Dominicana TXH RUJDQL]y OD H[SHGLFLyQ GH PHVHV DWUiV VH GHWHUPLQy LQLFLDU OD LQVXUUHFFLyQ tan pronto recibieran las armas y se designó una directiva para que aplicase esas resoluciones. Quedó en la presidencia Manuel A. Tavárez Justo y en la VHFUHWDUtD JHQHUDO 5DIDHO )D[DV /D PD\RU SDUWH GH ORV UHVWDQWHV DVLVWHQWHV quedaron como vocales. Al día siguiente comenzaron las detenciones por parte del Servicio de ,QWHOLJHQFLD 0LOLWDU TXH UHFLELy FRQÀGHQFLDV GH XQ VXMHWR DERUGDGR HQ HO ED - WH\ /DV 3DMDV 'H LQPHGLDWR FHUFD GH FLQFR FHQWHQDUHV GH FRQMXUDGRV IXHURQ localizados y llevados al centro de torturas de La Cuarenta, aunque algunos también al de El Nueve, cerca de San Isidro, a cargo de la Aviación. El mo- YLPLHQWR IXH GHVDUWLFXODGR HQ VXV FHQWURV QHXUiOJLFRV SHUR HO UpJLPHQ WXYR que cesar en los arrestos ante el escándalo que implicaba la amplitud de los involucrados y la procedencia social de muchos de ellos. Dando palos de

RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3