Historia General del Pueblo Dominicano Tomo V

Historia general del pueblo dominicano 531 de la jerarquía, y que, desde meses antes, era perceptible una agitación en HO 6HPLQDULR 3RQWLÀFLR 6DQWR 7RPiV GH $TXLQR 8QD SDUWH GH OD MHUDUTXtD eclesiástica calibró que la radicalización de los jóvenes podría desembocar en una reedición del caso cubano, a la cual podrían ser arrastrados los clérigos, KXpUIDQRV GH FXDOTXLHU RWUD RSFLyQ Los prelados terminaron por aceptar las posiciones del Vaticano, sobre la EDVH GH TXH SRGUtDQ SHUGHU FUpGLWR DQWH OD IHOLJUHVtD VL QR PRGLÀFDEDQ VX WUD - GLFLRQDO VXERUGLQDFLyQ 0iV D~Q D IDOWD GH LQWHUORFXWRUHV SROtWLFRV IRUPDOHV HQ HO RUGHQDPLHQWR DXWRFUiWLFR OD ,JOHVLD GHFLGLy DVXPLU WDO WDUHD SRU GHIHFWR FRQ HO ÀQ GH UHSUHVHQWDU DO FRQMXQWR GH IXHU]DV GHO VLVWHPD VRFLDO FX\RV LQWHUHVHV estaban por encima de los de Trujillo. En otros términos, la Iglesia se autoerigía en singular partido del sistema, por encima de los sectores implicados, para lo FXDO WHQtD TXH RSRQHUVH DO UpJLPHQ LPSHUDQWH (VWR SXHGH H[SOLFDU TXH ORV PiV EHOLJHUDQWHV HQ HO QDFLHQWH DQWLWUXMLOOLVPR IXHUDQ ORV GRV RELVSRV H[WUDQMHURV Francisco Panal, de La Vega, y Thomas F. Reilly, de San Juan de la Maguana, el primero español y el segundo estadounidense, ambos de cerradas posiciones conservadoras. Su mayor beligerancia y el hecho de no ser dominicanos les hizo candidatos a convertirse en blanco de la agresividad del propio Trujillo. Inicialmente el tirano trató de recibir el golpe con tranquilidad, aconse- MDGR SRU VXV DVHVRUHV GH QR HQIUHQWDUVH D ORV FXUDV 3HUR QR WDUGy HQ TXHGDU DWUDSDGR SRU XQ LUUHIUHQDEOH IXURU TXH GDED HYLGHQFLD GH VX GHWHULRUR SVt - TXLFR VHPHMDQWH DO GH XQD ÀHUD DFRUUDODGD \ UHVSRQGLy HQ IRUPD FDGD YH] más contraproducente. Presentó a la Iglesia como una guarida de terroristas \ FRPXQLVWDV SDUWtFLSHV GH XQD FRQMXUD LQWHUQDFLRQDO ,QWHQWy VLQ p[LWR TXH la jerarquía se desdijera, enviando delegados a Roma. La Iglesia mantuvo su postura, y la campaña del régimen cobró un tono desquiciante que lo único TXH ORJUy IXH FUHDU XQD VHQVDFLyQ DSRFDOtSWLFD En realidad la clerecía estaba deseosa de un acuerdo con el Gobierno. Se SXVR D OD GHIHQVLYD SDUD GHMDU HQ FODUR OD DXVHQFLD GH LQWHQFLyQ GHVHVWDELOL]D - dora. Lo que estaba propugnando implícitamente era una transición pactada \ RUGHQDGD QR XQ GHUURFDPLHQWR YLROHQWR &RPR SDUWH GH WDO FRQFHSFLyQ IXH emitida una segunda pastoral el 11 de enero de 1961, en la que los obispos reconocían la autoridad eminente de Trujillo y la valoraban de manera positi- va, con otras aclaraciones adicionales que perseguían una tregua y hasta una cooperación sobre bases distintas a las conocidas. Aunque en los encuentros FRQ ORV SXUSXUDGRV OD UHVSXHVWD IXH FRUWpV HQ OR IRUPDO HQ OR VXFHVLYR SULPy un acrecentado desdén. 106 Trujillo solo aceptaba la claudicación total. Meses después de abierta la pugna entre Estado e Iglesia, el primero agudizó la campaña con vituperios que presentaban a los sacerdotes como

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