Historia General del Pueblo Dominicano Tomo V

Historia general del pueblo dominicano 569 dominicanos, durante ese período, especialmente con motivo de los viajes de Trujillo a Haití (1934 y 1936), y de Stenio Vincent a Santo Domingo (1935 \ YLQFXODGRV FRQ OD QHJRFLDFLyQ \ ÀUPD GHO SDFWR IURQWHUL]R OD SUHQ - sa dominicana solo publicó elogios sobre el pueblo haitiano. Después de la matanza surgieron ataques personales contra Vincent, pero la política racista antihaitiana tan solo sería autorizada cuando se enemistó, como veremos, con el presidente Lescot. 8Q WHPSUDQR REMHWLYR GH 7UXMLOOR IXH OD SXHVWD HQ HMHFXFLyQ GHO WUDWD - GR IURQWHUL]R GH ÀUPDGR HQWUH +RUDFLR 9iVTXH] \ HO SUHVLGHQWH /RXLV %RUQR D WUDYpV GHO HVWDEOHFLPLHQWR ItVLFR GH OD OtQHD IURQWHUL]D SDUD OR FXDO WHQtDQ TXH IXQFLRQDU VHQGDV FRPLVLRQHV 3HUR GHVSXpV GH UHXQLRQHV HQWUH ÀQDOHV GH \ SULQFLSLRV GH QR YROYLHURQ D MXQWDUVH QL HQ o 1933, a pesar de la insistencia de Trujillo. Ello se debía a que los haitianos consideraban que el Tratado de 1929 les perjudicaba y, además, había sido ÀUPDGR SRU XQ JRELHUQR TXH H[LVWLy PLHQWUDV +DLWt HVWDED RFXSDGR PLOLWDU - mente, lo que le restaba legitimidad y por eso no permitieron que la comisión IURQWHUL]D KDLWLDQD VH UHXQLHVH FRQ OD GRPLQLFDQD 3HUR HQ 7UXMLOOR SRU primera vez en su vida, salió del país para juntarse con el presidente Vincent en Juana Méndez y luego el presidente haitiano se trasladó a Dajabón. En HVDV UHXQLRQHV GLVFXWLHURQ HO WHPD IURQWHUL]R \ HO GH ORV H[LOLDGRV \ VXUJLy XQ acuerdo tácito, un quid pro quo secreto, por medio del cual Vincent se com- SURPHWLy D QR SHUPLWLU OD HVWDQFLD GH QXHYRV H[LOLDGRV \ D H[SXOVDU D ORV TXH aún quedaban, a condición de que Trujillo cediese territorios que, según el acuerdo de 1929, eran dominicanos. Como resultado de ese acuerdo secreto GH HQHUR GH ODV FRPLVLRQHV IURQWHUL]DV GH DPERV JRELHUQRV UHLQLFLDURQ sus reuniones, primero en Puerto Príncipe y luego en Santo Domingo. La ne- JRFLDFLyQ ÀQDO WXYR OXJDU HQ Desde principios del siglo XX los dueños de los ingenios dominicanos, la gran mayoría de capital norteamericano, habían logrado importar mano de obra haitiana para sustituir la de las islas antillanas angloparlantes y la puer- torriqueña, ya que era más dócil y barata. Con motivo de la Primera Guerra Mundial, que se inició en 1914, parte de los campos de remolacha europeos IXHURQ GHVWUXLGRV OR TXH SURYRFy OD QHFHVLGDG GH VXSOLU HO D]~FDU FRQ RWUD IXHQWH (VR HVWLPXOy D ODV WURSDV GH RFXSDFLyQ QRUWHDPHULFDQDV HQ +DLWt \ también a las que estaban en Santo Domingo a promover el traslado de mano de obra haitiana hacia los ingenios dominicanos, para así lograr un aumento en la producción. También se reducían las tensiones sociales en Haití donde los «cacos», versión haitiana de los gavilleros, eran un dolor de cabeza para los soldados norteamericanos.

RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3