Historia General del Pueblo Dominicano Tomo V
570 Las relaciones internacionales 'XUDQWH ORV SULPHURV DxRV GH VX GLFWDGXUD 7UXMLOOR WUDWy LQIUXFWXR - samente a través de leyes, de impedir que los ingenios siguieran trayendo cortadores de caña haitianos. Mientras todo esto ocurría en la isla Española, XQD YH] IXH GHUURFDGR HO UpJLPHQ GH 0DFKDGR HQ &XED HQ OD SROtWLFD RÀFLDO GHO JRELHUQR UHYROXFLRQDULR IXH TXH VROR ORV FXEDQRV EODQFRV QHJURV o mulatos, cortarían la caña y se inició un proceso de deportación masiva de cortadores de caña haitianos y jamaiquinos. Esa posición se mantiene desde entonces. 7UXMLOOR VLJXLy VRERUQDQGR D /HVFRW VREUH WRGR FXDQGR IXH PLQLVWUR HQ Santo Domingo y luego en Washington. El presidente Vincent desconocía esa VLWXDFLyQ (O SODQ GH 7UXMLOOR HUD TXH /HVFRW IXHVH HO VXFHVRU GH 9LQFHQW 40 'HVSXpV GH ODV QHJRFLDFLRQHV SDUD SRQHU ÀQ DO FRQÁLFWR VXUJLGR FRQ OD matanza de 1937 y durante un viaje a Nueva York en 1939, a través de ges- tiones de Lescot, entonces ministro en Washington, Trujillo enroló al coronel 'pPRVWHQHV &DOL[WH TXLHQ KDEtD VLGR HO MHIH GH OD ©*DUGHª KDLWLDQD FXDQGR ORV LQIDQWHV GH PDULQD VDOLHURQ GH +DLWt HQ \ TXLHQ KDEtD VLGR H[SXOVDGR GH OD ©*DUGHª SRU 9LQFHQW D ÀQDOHV GH DVt FRPR DO H[ MHIH GHO JDELQHWH de Vincent, Julio J. Pierre Audain. Los trajo a Ciudad Trujillo con el propósito GH SUHVLRQDU D 9LQFHQW SDUD TXH UHQXQFLDVH &DOL[WH KDVWD IXH YLVWR HQ HO ODGR GRPLQLFDQR GH OD IURQWHUD En abril de 1941 Vincent anunció que no se presentaría a la reelección y Lescot, por primera vez, declaró públicamente su candidatura. La Asamblea Nacional lo eligió casi por unanimidad. Las sirenas de Ciudad Trujillo anun- FLDURQ OD JUDQ QRWLFLD /XHJR YLDMy D :DVKLQJWRQ GRQGH RIUHFLy ©FRRSHUDFLyQ VLQ OtPLWHVª 7RGDV ODV IXHU]DV \ ODV FRQWULEXFLRQHV KDLWLDQDV HVWDUtDQ D GLVSR - sición del Gobierno norteamericano con motivo de la guerra. Trujillo salió del país en diciembre de 1940 y retornó en marzo de 1941, pero al mes siguiente había salido de nuevo, por lo que cuando Lescot juró su cargo no se encontraba en la isla. Regresó en mayo, en su yate, parándose primero en Cabo Haitiano donde lo visitó Lescot. Apenas había tomado el poder siete días antes. Trujillo declaró: «el presidente Lescot no solamente es presidente de Haití, es también para mí y para el pueblo dominicano, que lo estimamos tanto, el presidente de la República Dominicana». (Q HQHUR GH /HVFRW RIUHFLy D:DVKLQJWRQ YHLQWH PLO WURSDV GH JXHUUD haitianas y cinco mil campesinos para que produjesen los artículos agrícolas que necesitasen los aliados, cosa que Trujillo no había hecho. Un decreto dis- puso la inscripción obligatoria de todo varón de cierta edad, con el objetivo de crear un potencial servicio militar obligatorio, que enviaría a los haitianos a OXFKDU FRQ ORV DOLDGRV (Q IHEUHUR DOHJDQGR OD VLWXDFLyQ GH JXHUUD VXVSHQGLy
RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3