Historia General del Pueblo Dominicano Tomo V

588 Las relaciones internacionales Igor Cassini era un columnista de asuntos de la alta sociedad americana PX\ DPLJR GH OD IDPLOLD .HQQHG\ &XDQGR - ) .HQQHG\ JDQy ODV HOHFFLRQHV IXH FRQWUDWDGR SRU 7UXMLOOR FRPR FDELOGHUR (Q IHEUHUR GH HO FyQVXO GRPL - nicano en Nueva York había comunicado al dictador que el nuevo cabildero tenía un plan para reunir a Trujillo, en la Florida, nada menos que con Joseph Kennedy, padre del nuevo presidente. Cassini logró que el presidente Kennedy GHVLJQDVH D 5REHUW ' 0XUSK\ XQ H[SHULPHQWDGR GLSORPiWLFR QRUWHDPHULFD - QR SHUR VLQ QLQJXQD H[SHULHQFLD HQ $PpULFD /DWLQD SDUD TXH VH HQWUHYLVWDVH SULPHUR FRQ 7UXMLOOR H LQIRUPDUD DQWHV GH TXH WXYLHUD OXJDU OD UHXQLyQ FRQ VX SDGUH (O SUHVLGHQWH QL VLTXLHUD LQIRUPy VREUH HVD PLVLyQ D VX SURSLR FDQFLOOHU por lo que el cónsul Dearborn no supo nada hasta que unos enojados miem- bros de la oposición se lo dijeron. Murphy, después del encuentro con Trujillo \ %DODJXHU HQWUH RWURV LQIRUPy GLUHFWDPHQWH D -RVHSK SDGUH GLFLpQGROH TXH no veía necesidad de que se juntase con Trujillo, quien «te envía calurosos saludos». Puso copia de ese mensaje a McGeorge Bundy, asesor de Seguridad en la Casa Blanca. En su reporte criticó el rompimiento de relaciones por parte de Estados Unidos con Trujillo y sugirió cambiar de política, comparando el FDVR GRPLQLFDQR FRQ HO GH DOJXQRV GLFWDGRUHV HQ SDtVHV DIULFDQRV PX\ SREUHV con los cuales los Estados Unidos mantenían buenas relaciones. 3HUR GRV GtDV GHVSXpV WXYR OXJDU HO IUDFDVR DPHULFDQRGH %DKtD GH&RFKLQRV R 3OD\D *LUyQ OR TXH DIHFWy PXFKtVLPR OD DFWLWXG GH :DVKLQJWRQ KDFLD 7UXMLOOR 5DGLR &DULEH IHOLFLWy D )LGHO &DVWUR SRU VX WULXQIR FRQWUD ORV ©\DQTXLVª 'RV días después, temiendo aún más inestabilidad en el Caribe, la CIA ordenó a VX MHIH GH (VWDFLyQ HQ &LXGDG 7UXMLOOR TXH QR HQWUHJDVH ODV DPHWUDOODGRUDV TXH \D KDEtDQ OOHJDGR SHUR HVWH LQIRUPy TXH GXGDED PXFKR TXH ORV GRPLQLFDQRV involucrados en el complot se echaran atrás. El presidente Kennedy recibió el reporte de Murphy el 2 de mayo. El día 5 hizo saber su oposición a que los Estados Unidos iniciasen el derrocamiento de Trujillo «antes de que sepamos TXp WLSR GH JRELHUQR VHUtD VX VXFHVRUª &XDQGR'HDUERUQ LQIRUPy D OD RSRVLFLyQ que Washington estaba ahora en contra del asesinato de Trujillo, la respuesta IXH ©6LPSOHPHQWH GLOH D :DVKLQJWRQ TXH QR HV DVXQWR GH HOORV (V XQ DVXQWR nuestro. Lo hemos planeado, lo vamos a hacer y ustedes no podrán evitarlo». El día 11 los embajadores americanos en Venezuela y Colombia recibie- ron instrucciones de lograr que Betancourt y Lleras Camargo cooperasen en una acción militar colectiva en Santo Domingo. Un día antes del ajusticiamiento de Trujillo el presidente Kennedy aprobó XQ WH[WR D 'HDUERUQ TXH GHFtD ©1R GHEHUtDPRV FRUUHU HO ULHVJR GH XQD DVRFLD - ción norteamericana con un asesinato político, ya que los Estados Unidos, como asunto de política general, no pueden estar de acuerdo con el asesinato». 44

RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3