Historia General del Pueblo Dominicano Tomo V

674 La vida cotidiana la organización, hasta donar útiles de barbería para que un «correligionario» abriese un establecimiento en Neiba, entregar una máquina de coser a la hija de otra «correligionaria» o garantizar una plaza laboral en la Capital para que la encargada de la Sección Femenina del Partido en Elías Piña pudiese cursar estudios universitarios. También se recogen los resultados de un censo de IDPLOLDV SREUHV HQ -LPDQt FRQ HO REMHWLYR GH GRQDU D FDGD XQD OD FDQWLGDG GH 5 pesos, en nombre de Trujillo, 49 y un análisis de cómo seguir impulsando la «obra social» del Generalísimo en los barrios obreros del Distrito Nacional, como Villa Juana, Villas Agrícolas, París y General Machado, donde, según José Enrique Aybar, presidente de la Junta Central del Partido «el estado ge- neral de la opinión pública reconoce la intervención directa y el sentimiento KXPDQLWDULR GH VX ([FHOHQFLDª \ ©GRQGH QR KD\ KRJDU GRQGH QR VH EHQGLJD \ DODEH HQWXVLiVWLFDPHQWH OD DFFLyQ VRFLDO GH VX ([FHOHQFLD HQ IDYRU GH ORV humildes». Entre las acciones de ese género de una semana tomada al azar, se cuentan WDPELpQ HO ©GRQDWLYRª GH SHVRV DO VHFUHWDULR JHQHUDO GH OD &RQIHGHUDFLyQ de Trabajadores Dominicanos de la Capital, «en calidad de ayuda»; la inclu- sión de dos personas de Neiba en la «lista de asignaciones mensuales del Partido», a razón de 25 pesos a cada una y el «obsequio» de un equipo médico valorado en 1,915 pesos y un cheque por 240 pesos a un médico, para abrir su consultorio. 50 La diversidad de objetivos a cumplir con estos dispendios, las GLIHUHQWHV FODVHV VRFLDOHV D ODV TXH VH ©D\XGDEDª \ OD HVFDOD QDFLRQDO HQ TXH VH GHVDUUROODEDQ GDQ OD PHGLGD GH OR H[WHQGLGR \ FRUURVLYR GH HVWD SUiFWLFD \ OD PDQHUD GHOLEHUDGD HQ TXH VH XWLOL]DED SDUD FRPSUDU YROXQWDGHV \ IRPHQWDU adhesiones personales al tirano. No siempre las acciones eran tan visibles y descarnadas como las rese- ñadas. Fue enorme la diversidad de herramientas de que se valió Trujillo para mantener sujeto a su voluntad al grueso de la población dominicana, sin QHFHVLGDG GH DSOLFDU OD UHSUHVLyQ H[SUHVD 7UHV GH ODV PiV XWLOL]DGDV IXHURQ centralizar en sus manos los nombramientos y despidos de la administración pública y el Partido, por lo que podía llevar a cabo una política de recompen- sas, promociones y castigos a escala nacional; remitir recomendaciones para TXH ©ORV FRUUHOLJLRQDULRVª DJUDFLDGRV \ VXV IDPLOLDUHV UHFLELHUDQ DWHQFLRQHV de salud en centros hospitalarios; y capitalizar, alrededor de su nombre, las acciones de seguridad social que eran inherentes al Estado, para lo cual se valía de la constante supervisión que realizaba la Junta Central del Partido 'RPLQLFDQR 'H OR SULPHUR GDQ IH ORV RÀFLRV \ GHO GRFWRU (QULTXH $\EDU DPERV IHFKDGRV HO GH HQHUR GH 51 en los que comunicaba al secretario de la Junta del Partido en Haina y a un conserje de la misma, que

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