Historia General del Pueblo Dominicano Tomo V

678 La vida cotidiana «San Cristóbal», «Trujillo y Franco», «Seguiré a caballo», «General Trujillo», «Se acabó la ñoñería», «Déjalos que lleguen» o «Recogiendo limosna». Así se garantizaba que el mensaje propagandístico llegase por todas las vías, sin res- petar los espacios del baile o el entretenimiento de personas o grupos. Nadie quedaba a salvo del persistente culto a la personalidad del dictador y del adoctrinamiento indirecto. Un salto cualitativo en el desarrollo de la red de emisoras radiales y OXHJR GH FDQDOHV WHOHYLVLYRV DO VHUYLFLR GH OD WLUDQtD IXH OD DSDULFLyQ GH /D 9R] GHO <XQD HO GH DJRVWR GH HPLVRUD UDGLDO VHPL RÀFLDO IXQGDGD por el entonces coronel José Arismendy Trujillo (Petán). Contando con un enorme capital y apoyándose en las redes clientelistas de la dictadura, pronto VH FRQVWLWX\y HQ XQD HVSHFLH GH PHFD SDUD DUWLVWDV IRUiQHRV \ QDFLRQDOHV OR que, a los ojos del pueblo, legitimaba el régimen, mostrándolo como lo que precisamente no era: un mecenas del arte y la cultura. 56 Con el tiempo, y como UHVXOWDGR GHO p[LWR DOFDQ]DGR DO TXH FRQWULEX\y GHFLVLYDPHQWH HO VXEVLGLR GH 50,000 pesos mensuales que el tirano entregaba para sostener su propaganda, la emisora se trasladó a Ciudad Trujillo y se convirtió en un circuito. En 1952 VXIULy XQD QXHYD WUDQVIRUPDFLyQ FRQYLUWLpQGRVH HQ /D 9R] 'RPLQLFDQD OD WHUFHUD GH $PpULFD /DWLQD VH OH DQH[y XQ night-club y casino de moda, todo lo cual moldeó la sensibilidad y el imaginario popular, dotando a la dicta- dura de un cierto glamour y apariencia de reconocimiento y respetabilidad internacional. 57 (O GH IHEUHUR GH IXH IXQGDGD OD VHJXQGD HPLVRUD WH - OHYLVLYD GHO SDtV UHODFLRQDGD FRQ 5DPÀV 7UXMLOOR \ GHQRPLQDGD 5DGLR +,1 Televisión (Rahintel). Dado que aún eran escasos los aparatos de televisión, el Partido Dominicano tenía instalados en sus locales los equipos necesarios SDUD IDFLOLWDU DO SXHEOR HO DFFHVR D ODV SURJUDPDFLRQHV -XQWR D HVWRV PHGLRV HO GHSRUWH HVSHFLDOPHQWH HO EHLVERO HQ WDQWR TXH DÀ - FLyQQDFLRQDO FRQWULEXtD D OD H[DOWDFLyQGH ODÀJXUDGH7UXMLOOR\ HUDXVDGR FRPR otra válvula de escape para los sentimientos reprimidos del pueblo. Trujillo construyó los principales estadios de beisbol del país, entre ellos el Trujillo de la Capital, inaugurado el 23 de octubre de 1955, el Leonidas Radhamés, GH 6DQWLDJR GH ORV &DEDOOHURV \ HO 5DPÀV GH 6DQ 3HGUR GH 0DFRUtV 6HJ~Q los historiadores del deporte, a Trujillo no le interesaba el beisbol, puesto que SUHIHUtD OD HTXLWDFLyQ SHUR VDEtD OD SUHIHUHQFLD GHO SXHEOR \ OR KDODJDED GH esta manera. Siguiendo su manía ególatra, en 1937 ordenó, por decreto, la IXVLyQ GH ORV HTXLSRV 7LJUHV GHO /LFH\ \ /HRQHV GHO (VFRJLGR SDUD IRUPDU HO de Los Dragones de Ciudad Trujillo. 58 7DPELpQ LPSRUWy ÀJXUDV GHO EHLVERO SURIHVLRQDO FXEDQR FRPR HO IDPRVR SHORWHUR 0DUWtQ 'LKtJR (Q HVD PLVPD OtQHD QR GHVDSURYHFKy SDUD EDXWL]DU FRQ VXV QRPEUHV \ ORV GH VXV IDPLOLDUHV

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