Historia General del Pueblo Dominicano Tomo V
Historia general del pueblo dominicano 679 los campeonatos de beisbol, como por ejemplo «Era de Trujillo» de 1951, «Pro-elección del general Héctor Bienvenido Trujillo» de 1952, «Leonidas 5DGKDPpVª GH ©%HQHIDFWRUª GH ©3DGUH GH OD 3DWULD 1XHYDª GH 1955-56, «Reelección Presidente Trujillo» de 1956-57, «Leonidas Radhamés» de 1957-58, «Era de Trujillo» 1958-59, y «24 de octubre» de 1959-1960. Dadas las simpatías del dictador y sus hijos por la hípica, se construyeron los hipódromos «Perla Antillana», del Distrito Nacional; «Trujillo», del Cibao; el de Moca, en mayo de 1945, y el de La Vega, en octubre de ese mismo año. También los de San Pedro de Macorís y Puerto Plata, que cerraron en 1946. En la zona de Bella Vista, en Ciudad Trujillo, se ubicaban los establos y canchas GH SROR 5DPÀV 7UXMLOOR HUD HO FDSLWiQ GH OD VHOHFFLyQ QDFLRQDO TXH KDEtD UHFL - bido el nombre de «Ciudad Trujillo Polo Club». (Q OD SUHIHUHQFLD GH ORV GRPLQLFDQRV GH DTXHOORV DxRV VH KDOODEDQ HQ RUGHQ GHVFHQGHQWH HO EHLVERO HO KLSLVPR \ HO ER[HR (Q VH MXJDURQ partidos del primero, con 64,946 boletos vendidos; 96 carreras de caballos, con 32,521 boletos vendidos, y 28 peleas, con 7,280 boletos vendidos. Las es- WDGtVWLFDV GH UHÁHMDQ XQ GHVFHQVR HQ OD FDQWLGDG GH MXHJRV GH SHORWD \ la novedad de que el hipismo generó más entradas que el beisbol. También WHVWLPRQLDQ XQD PD\RU SDUWLFLSDFLyQ GH HVSHFWDGRUHV DOFDQ]DQGR OD FLIUD GH 112,648 personas, muy elevada si se tiene en cuenta la población total del país. Las estadísticas de 1951 muestran un nuevo cambio en estas tendencias: 132 partidos de béisbol, con 273,500 boletos vendidos, superaban ampliamente ODV FLIUDV GHO KLSLVPR \ OR FRQVDJUDEDQ GHÀQLWLYDPHQWH FRPR HO GHSRUWH SUH - IHULGR GHO SXHEOR GRPLQLFDQR D ESARROLLO CAPITALISTA , ESTRATOS SOCIALES , EDUCACIÓN Y CAPACIDAD ASOCIATIVA (Q OD PHGLGD HQ TXH 7UXMLOOR IXH DSOLFDQGR VXV SURJUDPDV GH GHVDUUROOR FDSLWDOLVWD \ GH LQYHUVLRQHV HQ OD LQIUDHVWUXFWXUD GHO SDtV OD PDVD FDPSHVLQD LQLFLDO KRPRJpQHD HQ VX FRPSRVLFLyQ \ VXV LQWHUHVHV IXH HVWUDWLÀFiQGRVH (O SULPHU SDVR IXH HO p[RGR JHQHUDOL]DGR KDFLD ODV FLXGDGHV HQ EXVFD GH PHMR - UHV FRQGLFLRQHV GH YLGD \ WUDEDMR FRQIRUPiQGRVH XQ HMpUFLWR GH PDQR GH REUD QR FXDOLÀFDGD A pesar del crecimiento de la economía nacional y del auge de la in- dustria azucarera, hacia 1952, como bien señala Juan Bosch, «el desarrollo
RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3